y por las sutiles almenas de tu sueño
se escapan como finos vencejos
los diligentes besos que aún no me has dado
¿No oyes el gorjeo de los árboles trovadores?
¿no sientes el desprendimiento de los ecos inhumanos
que revolotean cual ebrias golondrinas
sobre un viñedo de delirios?
Mis carcomas devoran el día y la luz
y luego expulsan un atardecer lánguido
mezclando hojas y sombras y sílabas sueltas
en un tejido de hilos anaranjados
hasta que el acaso y sus consecuencias
llegue con martillos, pinceles y rimas
a desordenar con paciencia monástica
las teselas de esta vida irrisoria
Mira como la alfombra del cielo se descose
mira como se transforma en humedad de huertos
y cae en tus manos con la paciencia del amanecer ártico
Por tí divago en la esfera de lo casual
como la moneda, como el peñasco
y la caída azarosa que me inventan
en la demanda de brazos que solo intuyo
¿No ves, incauta, acercarse el fin de los tiempos
como un ejército de escarabajos en el horizonte?
Mientras tanto, entre millares de espigas amarillas estas tú
indecisa, en mitad del sueño y la vigilia
Dividida en el borde del abismo, una parte madera, la otra cenizas
Imagen nebulosa que atrae, estática figura que asusta
Los charcos se secan, las bocas dejan de reír
no es demasiado triste ni revelador
no es la azulada desnudez del otoño
ni la primavera con sus manoseados trajes de fiesta
es lo que es, simplemente;
no hay necesidad de imitar héroes
en esta hora de intenciones sencillas
Entre charcos, vida, y emociones vas desgranando la sensación de dar un salto al vacío, un excitante salto.
ResponderSuprimirBesiño!
Arrasas con tus palabras,como huracán desbocado.
ResponderSuprimirVolátil conjunción de letras con las cuales arrasas y abrasas con intenciones sencillas. Abrazos fraternos.
ResponderSuprimirSalud-os desde mi naufragio.