I
Soy tan deleznable
Que resbalo antes de caminar
No importan las superficies
Siempre me deslizo torpemente
Trastabillando y a punto de caer
Intento asirme a lo que sea
Pero nunca encuentro algo sólido
Mis manotazos al vacío
Tienen mucho de costumbre
Tal vez por eso no aprendo a nadar
Necesito el vértigo de una caída inminente
Lo extraño es que mis huesos están enteros
Es la paradoja de mi existencia
II
¿Cómo no entiendes
Eso de la evanescencia
Si te lo he explicado sustanciosamente?
III
Mi padre nació de mí
A medida que lo fui concibiendo
Me iba decepcionando
Nunca pude corregirlo
Afortunadamente
Ya soy un adulto responsable
No puedo decir lo mismo de él
IV
Me gusta la música
Los versos
Y el baile
Me han dicho que tengo la sensibilidad de una roca
V
Se me antoja matar
No sé cómo podré hacerlo
Si me cuestiono el sentido de la vida
Cada vez que accidentalmente aplasto a una mosca
VI
Mi fatalismo me enajena
Por eso leo a Dostoievski
Y a Kierkegaard
…si, lo sé, también leo a Sartre
VII
Tenemos un delicado paladar
Y una conciencia repugnante
VIII
Mi inteligencia me alcanza
Solo para pensar en mí
Y en cómo habito el mundo
Me parece que es suficiente
Para una vida tan corta
Y austera como la mía
A menos que me convierta
En un eterno soñador
Y quiera cambiar las cosas
Es posible
Todo es posible.
Ten cuidado. Se le coge gusto a eso de soñar...
ResponderSuprimirNo me parecen tan incongruentes
Un saludo
El vértigo deslizandose por la inminente caida a los deseos...me ha gustado tropezar con tu blog.
ResponderSuprimirBeso.