miércoles 11 de agosto de 2010

Incongruencias

I

Soy tan deleznable
Que resbalo antes de caminar

No importan las superficies
Siempre me deslizo torpemente

Trastabillando y a punto de caer

Intento asirme a lo que sea
Pero nunca encuentro algo sólido

Mis manotazos al vacío
Tienen mucho de costumbre

Tal vez por eso no aprendo a nadar

Necesito el vértigo de una caída inminente

Lo extraño es que mis huesos están enteros

Es la paradoja de mi existencia




II

¿Cómo no entiendes
Eso de la evanescencia
Si te lo he explicado sustanciosamente?




III

Mi padre nació de mí
A medida que lo fui concibiendo
Me iba decepcionando
Nunca pude corregirlo

Afortunadamente
Ya soy un adulto responsable

No puedo decir lo mismo de él



IV

Me gusta la música
Los versos
Y el baile
Me han dicho que tengo la sensibilidad de una roca




V

Se me antoja matar
No sé cómo podré hacerlo
Si me cuestiono el sentido de la vida
Cada vez que accidentalmente aplasto a una mosca




VI

Mi fatalismo me enajena
Por eso leo a Dostoievski
Y a Kierkegaard
…si, lo sé, también leo a Sartre




VII

Tenemos un delicado paladar
Y una conciencia repugnante




VIII

Mi inteligencia me alcanza
Solo para pensar en mí
Y en cómo habito el mundo

Me parece que es suficiente
Para una vida tan corta
Y austera como la mía

A menos que me convierta
En un eterno soñador
Y quiera cambiar las cosas


Es posible


Todo es posible.

2 comentarios:

  1. Ten cuidado. Se le coge gusto a eso de soñar...

    No me parecen tan incongruentes

    Un saludo

    ResponderSuprimir
  2. El vértigo deslizandose por la inminente caida a los deseos...me ha gustado tropezar con tu blog.

    Beso.

    ResponderSuprimir