lunes 21 de junio de 2010

Confesiones ebrias y nocturnas



Me dices transparencias
como si yo fuera un ciego
inconmovible
dispuesto al vaciado de esperanzas
y a recibir, sin agitación
los obsequios de tu aliento

Tu recuerdo entibia el lugar
y un cigarrillo, sumido en volutas vagas
produce la tinta de estas letras
que hurto de tu piel impalpable

El último sorbo de cerveza, el vaso vacío
circunda la espuma sedosa
que se arrastra al sabor de mi boca
y suspendida en mi lengua
tu cuerpo entregado flota en estos versos
y en mis nostalgias
abandonadas al antojo de la noche

No sé lo que quieres
no sé lo que quiero
apareces sin aviso
en la hoja virginal
y te paseas, musical
en las sedas del silencio

Yo te espero y madrugo
en la mesa del deseo
recojo miserables indicios
que lastiman
porque no tienen la veracidad de tu aroma

Todo se diluye en la distancia
tu voz y tus ojos, todo se diluye

porque no te encontraré 
en la luz del amanecer
entre sombras humanas
en las ceremonias del día
en los recodos del paisaje urbano
en el aire ni en las confesiones
en el pasillo de mis pertenencias
o frente a mí
con tu fina silueta de evocación celeste.

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